Los regantes de Huelva lanzan la voz de alarma tras realizar su balance particular del año hidrológico, el cuál arroja datos positivos pero insuficientes para la prosperidad del sector
Las comunidades de regantes de Huelva, agrupadas en Huelva Riega, han hecho su valoración del año hidrológico que terminó el pasado 30 de septiembre, siendo el resultado de la misma positivo en cuanto a precipitaciones.
Sin embargo, las necesidades y restricciones de consumo han complicado la tarea de unos regantes onubenses que han podido continuar su labor gracias a los bombeos del embalse Bocachanza, pero que siguen en niveles deficientes.
Desde Huelva Riega se recordaron las actuales restricciones que establecidas en el Plan de Sequía siendo un 25% para agricultura; 5%, para industria; y 5%, para consumo en los hogares, asegurando que si no llueve de forma abundante antes de que acabe el año, cuando empiece 2025 podrían enfrentarse a recortes de hasta 50% para regadío. Recortes que podrían afectar también a la industria onubense.
Una situación calificada por los propios regantes como sequía severa, que asfixia a un sector de inmensa relevancia, ya que acoge al 17% del total de empleados de la provincia y que reclama mejoras básicas para su supervivencia.









