Investigadores del accidente ferroviario en Adamuz el pasado domingo han centrado su atención en la participación de Azvi y el exasesor de Ábalos, Koldo García, durante la renovación de los desvíos en el tramo cordobés de la línea Madrid-Sevilla.
Cada vez estamos más cerca de conocer qué pasó exactamente para que el tren Iryo descarrilará el pasado domingo a la altura de Adamuz, ocasionando más tarde el descarrilamiento del Alvia Madrid-Huelva. Una tragedia que ha dejado 45 fallecidos, cerca de una treintena de ellos, onubenses. Pero cuándo lo sabremos aún es un misterio.
La investigación sobre el accidente ha incorporado un nuevo eje centrado en la relación entre la constructora sevillana Azvi y Koldo García, exasesor del exministro de Transportes, José Luis Ábalos. Según fuentes citadas por medios como Economía Digital y The Objective, García trabajó como asesor de Azvi entre 2023 y 2024, coincidiendo con los meses críticos de la renovación de los desvíos en la «zona cero» del accidente, ejecutada por una Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Azvi, Ferrovial, FCC (Convensa) y OHLA (Guinovart).
Ahora, las pesquisas señalan a Koldo García. Según, la investigación, el exasesor de Ábalos percibía 6.000 euros mensuales más un plus por cada operación, con el objetivo declarado de potenciar la división latinoamericana de Azvi. No obstante, su relación con la compañía comenzó incluso antes de que se licitara la primera fase del tramo de Adamuz, ya que consta en su agenda reuniones con representantes de Azvi en febrero, mayo y junio de 2021, meses antes de la adjudicación de la obra por 21 millones de euros.
Por ello, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil centra también sus pesquisas sobre la posible manipulación de concursos de obra pública y la utilización de materiales de menor coste de lo previsto, prácticas que, según fuentes, habrían sido habituales en algunas adjudicaciones gestionadas durante la etapa de Ábalos al frente del Ministerio de Transportes. La UTE encargada de la renovación de los desvíos recibió posteriormente la segunda fase de la obra, correspondiente al tramo cordobés afectado por el accidente, por 26,8 millones de euros en febrero de 2024.
Por su parte, The Objetive señala que la investigación sobre Koldo García y Azvi se vincula al ‘caso Koldo‘, que ya investiga presuntas irregularidades en concursos de obra pública durante la gestión de Ábalos y altos cargos del ministerio, incluyendo a la presidenta de ADIF, Isabel Pardo de Vera, y al exdirector general de Carreteras, Javier Herrero. Igualmente, mencionan reuniones de alto nivel entre Azvi y la Dirección General de Carreteras y ADIF, según declaraciones judiciales recogidas por El Español.
En términos financieros, durante los tres años que Ábalos estuvo al frente del Ministerio, Azvi consiguió adjudicaciones por valor de 165 millones de euros, según El Español, cifra a la que se suman otros 8 millones de euros adicionales procedentes de contratos en UTEs. Sin embargo, los ingresos de la constructora descendieron posteriormente, hasta los 19 millones en 2023 frente a los 54 millones de 2020.
Aunque aún se estudian las causas técnicas del accidente, todos los medios coinciden en que los fallos en los desvíos del tramo de Adamuz fueron determinantes en la tragedia. Así pues, la UCO continúa investigando tanto los aspectos estructurales y técnicos de la vía como las posibles irregularidades en los contratos públicos vinculados a las empresas que ejecutaron las obras, en un contexto en el que la seguridad ferroviaria y la gestión de las infraestructuras públicas están bajo el juicio social y político.










