La muerte de los dos guardias civiles durante una persecución a una narcolancha en Huelva ha vuelto a poner el foco sobre la presión del narcotráfico en la provincia. Desde la asociación Unión de Guardias Civiles denuncian falta de personal, medios insuficientes y un aumento de la violencia de las organizaciones criminales.
La asociación Unión de Guardias Civiles en Huelva ha advertido del crecimiento del narcotráfico en la provincia y del déficit de efectivos que, aseguran, sufre el cuerpo desde hace años. Su representante en Huelva, Daniel Raya, señala que las mafias han desplazado parte de su actividad desde el Estrecho hacia la costa onubense, aprovechando la falta de medios humanos y técnicos para combatir este tipo de delincuencia.
Desde la asociación aseguran que la provincia arrastra un déficit cercano a los 300 agentes y alertan además del envejecimiento de las plantillas y de una distribución territorial “obsoleta”. Raya afirma que el problema ya no afecta solo a la costa, sino también al interior y a comarcas como la Sierra, donde las últimas operaciones antidroga han detectado un aumento de sustancias como cocaína y heroína.
Los representantes de los guardias civiles reclaman al Gobierno una respuesta urgente con más efectivos, mejores recursos y la recuperación de unidades especializadas como OCON Sur. Además, piden que Huelva y el Campo de Gibraltar sean declaradas zonas de especial singularidad para reforzar la seguridad y proteger a los agentes destinados en áreas especialmente castigadas por el narcotráfico.









