Moguer ya ha vivido uno de sus fines de semana más esperados del año. Atrás han quedado las sevillanas, los vivas, y las palmas a la Virgen de Montemayor, pero perduran en la memoria de sus vecinos una nueva Romería llena de recuerdos y de momentos únicos. Un año aún más especial porque ni la lluvia consiguió parar la devoción y la ilusión con la que los moguereños y los devotos de Montemayor han vivido esta cita.
Moguer vivió el pasado fin de semana marcado por la devoción a su Patrona y Alcaldesa Perpetua, la Virgen de Montemayor. La Romería de este 2026 pasará a la historia como una de las más seguidas, con un coto repleto de peregrinos y romeros que no cesaron sus ganas de estar junto a su Madre a pesar de las condiciones meteorológicas.
Porque Montemayor es Moguer y Moguer es Montemayor. La fe hacia la patrona moguereña traspasa fronteras y la prueba está en sus seis hermandades filiales venidas algunas incluso de fuera de la provincia.
La devoción, tradición y convivencia que se vivió el pasado fin de semana fue fiel reflejo de la fuerza de Montemayor. Moguer sueña ya con una nueva Romería.









