Moguer volvió a brillar este sábado. El municipio moguereño latió al ritmo de la multitudinaria procesión de las Cruces de Mayo. Esta tradición, que desgraciadamente se estaba perdiendo, recupera su esplendor gracias al trabajo incansable de ocho cruces.
Moguer, cuna del Nobel Juan Ramón Jiménez, es una tierra profundamente arraigada a sus raíces. Lo tiene todo y brilla con luz propia.
Un fulgor que, sin duda alguna, se ha dejado notar con intensidad este fin de semana con la multitudinaria procesión de las Cruces de Mayo.
Las cruces del Madero, Picos, Friseta, Olivos, San Miguel, Galinda, Limones y Barriada Platero llenaron de alegría y felicidad cada rincón de la localidad moguereña.
Las imágenes hablan por sí solas: Moguer está recuperando el esplendor de las Fiestas de las Cruces y en Teleonuba podrán ver un amplio reportaje sobre esta jornada inigualable en la que, una vez más, se demuestra que este municipio es rico por su gente.









