Con Andalucía llevará al próximo Pleno municipal una iniciativa para afrontar las olas de calor y mejorar la protección de los colectivos más vulnerables. La formación plantea un plan de choque que incluya una red de refugios climáticos, más zonas verdes en la ciudad, medidas específicas para los barrios obreros y recursos que permitan reducir el impacto del calor extremo. Entre sus propuestas también se encuentran ampliar la red pública de fuentes de agua potable, reforzar los horarios de las piscinas municipales y establecer protocolos de protección para los trabajadores de los servicios públicos. Una batería de medidas que, según el grupo político, son necesarias para que Huelva pueda hacer frente a episodios de calor cada vez más intensos.
La concejala de Con Andalucía, Mónica Rossi, defenderá en el próximo Pleno del Ayuntamiento de Huelva una iniciativa para la puesta en marcha de un Plan de Choque Municipal frente a las olas de calor, con el objetivo de adaptar la ciudad a las altas temperaturas derivadas de la crisis climática y proteger especialmente a la población más vulnerable.
La propuesta parte del diagnóstico de que Huelva sufre veranos cada vez más largos e intensos, con récords históricos de temperatura, olas de calor cada vez más frecuentes y el agravamiento del efecto «isla de calor urbana», una situación que afecta de forma directa a la salud de la ciudadanía y que exige una respuesta planificada por parte del Ayuntamiento.
Rossi ha advertido de que «el calor extremo ya no es un episodio excepcional, sino una realidad permanente con la que convivimos cada verano. No podemos seguir limitándonos a esperar los avisos de la AEMET; el Ayuntamiento tiene la obligación de anticiparse y proteger a los vecinos y vecinas, especialmente a quienes más sufren las consecuencias de las altas temperaturas».
La edil de Con Andalucía considera que la capital «necesita un cambio de modelo urbano que sitúe la salud pública y la adaptación al cambio climático en el centro de las políticas municipales», al tiempo que lamenta que «durante años se haya priorizado el cemento frente al arbolado, incrementando el efecto de las islas de calor en muchos barrios de la ciudad».
Entre las principales medidas recogidas en la iniciativa destaca la creación de una Red Municipal de Refugios Climáticos mediante el acondicionamiento de centros sociales, bibliotecas, instalaciones deportivas y otros edificios públicos dotados de climatización, zonas de descanso y agua potable gratuita durante los meses de verano. Además, propone ampliar los horarios de apertura de las piscinas municipales cuando se produzcan episodios de calor extremo.
La moción también plantea la transformación temporal de solares municipales o cedidos en microparques y plazas verdes provisionales, con pavimentos permeables, vegetación de bajo consumo hídrico, zonas de sombra y arbolado móvil, con el fin de reducir la temperatura en los barrios y recuperar espacios actualmente degradados. Asimismo, reclama endurecer el régimen sancionador para los propietarios de solares abandonados que incumplan sus obligaciones de limpieza y mantenimiento, al considerar que estos espacios incrementan la temperatura ambiental, favorecen la proliferación de suciedad y elevan el riesgo de incendios durante el verano.
La iniciativa contempla igualmente la elaboración de un plan extraordinario de sombreado urbano mediante la instalación de estructuras textiles en calles y plazas de gran tránsito peatonal, acompañado de un programa intensivo de plantación de arbolado y renaturalización de la ciudad. Del mismo modo, propone revisar, reparar y ampliar la red de fuentes públicas de agua potable, reforzar los protocolos de prevención frente al estrés térmico para los trabajadores municipales y de las empresas concesionarias, y priorizar todas estas actuaciones en aquellos barrios con menor presencia de zonas verdes y mayor vulnerabilidad social.
Finalmente, Mónica Rossi ha reclamado que el Plan de Choque cuente con una dotación presupuestaria específica y un calendario de ejecución verificable. La iniciativa establece un plazo máximo de tres meses para publicar el censo de solares afectados y la red inicial de refugios climáticos, con el objetivo de que todas las medidas estén plenamente operativas antes del próximo verano.









