La II edición de la Fería de la Tapa lleva este año una estrategia muy clara de inclusión social que acoge a diferentes colectivos especialmente vulnerables. Todo el recinto de esta emblemático y multitudinario evento que se celebrará en la Plaza de las Monjas, tendrá un plan de accesibilidad pionero para que la mejor gastronomía llegue a todos por igual.
Con la apuesta por la igualdad de oportunidades, la feria de la tapa será plenamente accesible para personas con movilidad reducida y dificultades cognitivas.
Las personas en riesgos de exclusión social también podrán contar con el reparto de 400 tapas el miércoles y otras 400 el jueves, para que todos los onubenses, puedan disfrutar de las excelencias de nuestra gastronomía.









