Las obras del entorno y el mirador del Santuario de la Virgen de la Cinta avanzan en su ejecución y ya va dando pistas de su resultado final, previsto para finales de otoño. Además de la instalación del acerado de piedra en el acceso a la plaza de los capellanes, ya se ha puesto el primero de los elementos estéticos del proyecto: las farolas. Un elemento que ya ha provocado la indignación de varios onubenses en redes sociales al percatarse que la farola instalada, como ven, no tiene nada que ver con las que se presentaron en el proyecto inicial. Las proyectadas, eran las mismas que existen actualmente en el entorno más cercano al Santuario, de forja y a dos luces, mucho más apropiada con la estética del templo de la Patrona de Huelva.
De lo contrario, la primera farola instalada tiene un estilo más contemporáneo e independiente de la esencia estética del entorno, alejándose así de lo que en un principio de proyectó. Este hecho ha suscitado comentario de todo tipo, destacando lo poco apropiado que supone la instalación de ese tipo de farolas, la idoneidad de casar ambos estilos en un lugar tan especial para el onubense o el cambio final de un proyecto que había conseguido encontrar la opinión favorable de muchas personas.
De momento solo hay instalada una sola farola, aunque todo apunta a que ese estilo, será lo que ilumine el paseo que de entrada al lugar con más historia y encanto de la ciudad.









