No es casualidad que, tras el accidente de Adamuz, Adif haya atendido las reiteradas denuncias de los maquinistas y haya reducido a 160 kilómetros por hora la velocidad en 150 kilómetros del trayecto Madrid–Barcelona.
Más allá de este anuncio, aún quedan muchos detalles por esclarecer sobre cómo se produjo el siniestro que afectó al Alvia con destino a Madrid. Hoy les mostramos parte de la conversación -publicada por elDiario.es– entre el maquinista del Iryo implicado y un trabajador de Adif, que aseguró que no había ningún tren cerca.









