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La Montanera 2025 avanza con condiciones excepcionales, gracias a la abundancia de bellotas en las encinas y al entorno privilegiado de la Sierra de Aracena. En esta etapa, los cerdos 100 % ibéricos de Cinco Jotas recorren hasta 14 kilómetros diarios en libertad, buscando las primeras bellotas. Es el momento en el que la naturaleza y la experiencia de Cinco Jotas se unen en el inicio del proceso de elaboración del mejor jamón de bellota 100 % ibérico del mundo.

Con la llegada del otoño, la Sierra de Aracena se prepara para acoger una nueva montanera, la etapa más abundante e importante en la cría de la ganadería 100 % ibérica de Cinco Jotas. Es el momento en el que la naturaleza, el saber hacer y la dedicación se funden para dar origen a un producto único en el mundo: el jamón de bellota 100 % ibérico Cinco Jotas.

Desde principios de octubre, la ganadería Cinco Jotas recorre la dehesa en busca de las primeras bellotas: las verdes que caen con las tormentas de verano, las prematuras de los quejigos y las primeras brevales de alcornoque que empiezan a caer. A medida que avanza la montanera, los cerdos 100 % ibéricos de Cinco Jotas recorren una media de 14 kilómetros diarios por este paraíso natural en busca de las bellotas más frescas, grandes y dulces, así como de los pastos más tiernos. Cada animal disfruta de más de dos hectáreas de dehesa para moverse en libertad, un espacio que garantiza su bienestar y una alimentación completamente natural.

Este año, las previsiones son especialmente optimistas. Todo apunta a que la montanera 2025 será una de las mejores de los últimos años, gracias a la abundancia de bellotas, tanto de encinas como de alcornoques. Se espera una cosecha generosa que incluso podría dejar excedente, permitiendo que los cerdos pequeños, o marranos, que apuran la montanera tras el paso de los mayores (primales) puedan seguir disfrutando de bellotas durante la primavera. Este escenario garantiza una excelente alimentación natural para los animales en los próximos meses y una materia prima de máxima calidad para los productos Cinco Jotas.

Las lluvias jugarán un papel decisivo en las próximas semanas. Es importante que las precipitaciones lleguen en un corto periodo de tiempo, ya que esto contribuirá al crecimiento de los pastos naturales, imprescindibles para que la montanera sea un éxito. También es fundamental para la formación de charcas naturales donde los animales puedan hidratarse sin recorrer largas distancias. Este equilibrio natural es esencial en la ganadería extensiva, donde los animales se crían en libertad y su bienestar resulta determinante para la calidad final del producto.

La bellota confiere al cerdo ibérico propiedades únicas. En la dehesa mixta que predomina en el Parque Natural de la Sierra de Aracena conviven tres variedades principales: alcornoque, encina y quejigo, y el cerdo selecciona instintivamente la más grande y la más dulce. Este fruto, rico en ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado de la serie omega-9, , influye tanto en el sabor y la textura del jamón como en sus beneficios para la salud. El jamón de bellota 100 % ibérico, al igual que el aceite de oliva, es un pilar de la dieta mediterránea, reconocido por su aporte de grasas saludables.

El peso y el metabolismo del animal desempeñan un papel esencial. Los cerdos suelen comenzar la montanera con alrededor de 92 kilos, según la normativa, y finalizan esta fase alcanzando pesos superiores a 165 kilos en la mayoría de los casos. Aunque todos los animales disfrutan de las mismas condiciones naturales, la capacidad de infiltrar grasa intramuscular, responsable del veteado característico que distingue al jamón Cinco Jotas, está determinada genéticamente.

Por ello, la selección de la ganadería Cinco Jotas y la gestión del equipo agropecuario resultan fundamentales para garantizar la calidad de Cinco Jotas. El manejo en libertad, desde que los animales tienen unos cuatro meses hasta que alcanzan los 18-22 meses de edad, es esencial en todo el proceso. Cada cerdo dispone de más de dos hectáreas por cabeza en montaneras buenas y hasta 6 en los años de escasez, se alimenta exclusivamente de bellotas y pastos naturales, y vive toda su vida en libertad, recorriendo la dehesa y ejercitándose a diario. Esta combinación de genética, espacio, alimentación y movimiento es la que permite asegurar el veteado único y la calidad excepcional que distinguen al jamón Cinco Jotas.

Es crucial que, al menos durante los dos últimos meses de la montanera, los animales se alimenten exclusivamente de bellotas para que los jamones obtenidos sean certificados como 100 % de bellota. Los ejemplares más grandes completan su montanera a finales de diciembre o principios de enero, mientras que los más jóvenes la prolongan hasta finales de febrero o principios de marzo. De este modo, el crecimiento se extiende hasta los 18-22 meses, siguiendo su ritmo natural.

El jamón Cinco Jotas se distingue por su aroma intenso y duradero, con notas de bellota, hierba mojada y tomillo. Todo influye en el resultado final: la pureza genética del animal, la alimentación natural, el ejercicio constante y el microclima privilegiado de Jabugo, donde la humedad, las brumas y las temperaturas suaves hacen posible una curación lenta en las bodegas naturales de la marca.

Tras la montanera, los maestros jamoneros de Cinco Jotas inician un proceso de elaboración artesanal transmitido de generación en generación desde 1879. Cada pieza se trata de manera individual, con un respeto absoluto por el tiempo y la materia prima.

Cinco Jotas no solo produce un jamón excepcional: protege la dehesa, conserva la raza pura del cerdo ibérico y promueve un modelo de ganadería sostenible. Parte de sus beneficios se destina cada año a la conservación de este ecosistema y a proyectos de investigación en colaboración con universidades e instituciones.

Así, con cada montanera, Cinco Jotas reafirma su compromiso con la tierra, la artesanía y la historia de la marca, manteniendo viva una herencia que une gastronomía y naturaleza bajo un mismo ideal: la búsqueda de la excelencia.

El sector ibérico vive actualmente un momento de gran dinamismo, con una demanda en crecimiento sostenido y una tendencia al alza en los precios, impulsada por la calidad, la trazabilidad y la proyección internacional del jamón de bellota 100 % ibérico. Un contexto en el que Cinco Jotas continúa consolidándose como referente absoluto del ibérico de máxima pureza y del arte de Jabugo.

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