La decisión de suspender las clases en varias zonas de Huelva debido al aviso naranja por la DANA generó confusión entre padres y estudiantes. Aunque el aviso oficial se publicó a las 00:53 horas, muchas familias no recibieron la información hasta bien entrada la madrugada o incluso por la mañana.
Juan Pablo, un pequeño estudiante que hoy no asistió a su colegio en la capital, comentaba desde un bar: «Estoy aquí porque la ‘seño’ no ha informado que las lluvias de la DANA son muy peligrosas y no vamos a poder ir a clase. En mi casa estaba algunas zonas inundadas”.
Su padre, que estaba cerca, aseguró: «Sobre las nueve iba a haber actividades normales y hasta la una de la mañana no fue que me enviaron un correo confirmando la suspensión de las clases». Por su parte, una madre compartió su experiencia: «Yo vi los mensajes esta mañana, cuando iba a llevar al niño a clase».
Un aviso tardío
La alerta naranja fue emitida oficialmente a última hora del jueves, y aunque las autoridades reaccionaron pasada la medianoche, muchos padres y estudiantes se enteraron a destiempo. Algunos municipios incluso habían dado señales de retomar la normalidad por la tarde, lo que complicó más la comunicación.
La suspensión no solo afectó a los colegios, sino también a centros de día para dependientes y personas con discapacidad, que permanecieron cerrados por precaución. En algunas partes del litoral, se registraron inundaciones puntuales.









