El enfrentamiento entre el equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Valverde del Camino y la plantilla de la Policía Local ha estallado públicamente en redes sociales tras la celebración del Carnaval de Calle del pasado 14 de febrero, poniendo de manifiesto el conflicto laboral que mantienen ambas partes desde hace semanas.
Así lo ha publicado HuelvaHoy en su sección «El Avispero».
El consistorio, gobernado por PSOE y Somos Valverde, acusó a los agentes de no cubrir el servicio durante el desfile, según se desprende del comunicado difundido en sus canales oficiales. En dicho mensaje, el equipo de Gobierno agradeció la colaboración de la Guardia Civil y de Protección Civil, y explicó que entre las 14:00 horas del día 14 y las 06:00 del día 15 no hubo agentes de Policía Local en servicio debido a bajas médicas y ausencias. Asimismo, señaló que se intentó reorganizar los turnos sin éxito y que, ante la elevada afluencia de público, se solicitó apoyo externo para garantizar la seguridad.
El trasfondo: condiciones laborales
Más allá del episodio concreto del Carnaval, el conflicto tiene su origen en las condiciones laborales de los agentes. Mientras al resto de la plantilla municipal se le va a aplicar la reducción a 35 horas semanales, a los efectivos de la Policía Local, que mantenían jornadas intensivas de ocho horas, no se les ofrece ni compensación económica ni reducción horaria.
La solución al conflicto pasaría porque el equipo de Gobierno debería alcanzar un acuerdo con los agentes, ya sea reduciendo su jornada o compensando económicamente el exceso de horas. En este contexto, la Policía Local tendría razón en sus reivindicaciones y que, tras el desacuerdo, se habrían producido medidas de presión por parte del gobierno local, como la retirada de atribuciones o el envío de comunicaciones solicitando disponibilidad voluntaria para cubrir servicios, según señalan fuentes consultadas por esta Redacción.
La propuesta de la Policía Local En paralelo, la Policía Local remitió el pasado 11 de febrero una propuesta formal al Ayuntamiento con el objetivo de desbloquear el conflicto. En el documento, los agentes explican que la renuncia a realizar servicios extraordinarios y a mantener la disponibilidad no es definitiva, sino una consecuencia del desacuerdo en la negociación colectiva.
La plantilla se muestra dispuesta a retomar estas funciones siempre que se establezcan condiciones claras y negociadas. Entre sus principales demandas figuran que la disponibilidad sea reconocida como servicio realizado, incluso si se suspende por causas ajenas al agente, y que la jornada laboral se aplique de forma homogénea conforme a la normativa vigente, evitando agravios comparativos. La propuesta apela, además, a la buena fe y a la responsabilidad institucional para alcanzar un acuerdo estable.
Un conflicto sin resolver y con impacto ciudadano
Pese a estos intentos de acercamiento, hasta el momento no se ha alcanzado ningún acuerdo entre ambas partes. La falta de entendimiento ya ha tenido consecuencias visibles, como ocurrió el pasado 14 de febrero, cuando la seguridad tuvo que ser asumida por efectivos externos ante la ausencia de Policía Local en servicio.
Desde el equipo de Gobierno se insiste en que se intentó reorganizar los turnos y se atribuye la situación a causas sobrevenidas, mientras que los agentes defienden que su postura responde al bloqueo en la negociación colectiva. Por su parte, voces externas apuntan a una aplicación desigual de la jornada laboral como origen del problema.
En este contexto, el principal perjudicado por el conflicto es la ciudadanía de Valverde del Camino, que ve cómo la seguridad pública puede verse comprometida en jornadas de gran afluencia. Mientras el enfrentamiento continúa abierto, tanto el Ayuntamiento como la Policía Local mantienen sus posiciones, sin que por ahora se vislumbre una solución a corto plazo.









