La Rábida ha acogido en el día de hoy la celebración de la 36º Cumbre Hispano-Lusa. Un evento que ha permitido un acercamiento, aún más, entre España y Portugal a través de sus máximos dirigentes. Pedro Sánchez y hasta una veintena de ministros de ambos países se han dado cita con sus homólogos portugueses para abordar cuestiones relativas a la infraestructuras, el agua o la digitalización. Y, también, para rendir homenaje a las víctimas de Adamuz.
El Monasterio de La Rábida ha sido el foco político de la jornada gracias a la celebración de la 36º Cumbre Hispano-Lusa. Este año tocaba en España y el lugar escogido fue Huelva. Ha sido, además, un acto en el que se ha rendido homenaje a las víctimas de Adamuz.
Así ha arrancado esta edición, con un minuto de silencio en la la explanada del IV Centenario, en la que además del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el primer ministro portugués, Luis Montenegro, cerca de una veintena de ministros de ambos países se han dado cita. La celebración de esta Cumbre estaba prevista inicialmente para el 29 de enero en Huelva, pero fue aplazada tras el accidente ferroviario de Adamuz.
Por ello, en el marco político, se han abordado distintos asuntos de interés común como infraestructuras, cooperación transfronteriza, gestión del agua o digitalización. La Cumbre se ha celebrado en un contexto marcado por la emergencia climática y las reivindicaciones territoriales; por ello, se ha centrado en estas dos principales realidades bajo el lema «Alianza por la Seguridad Climática».
Por otro lado, la gestión sostenible de los recursos agrícolas y forestales o el cuidado de la biodiversidad han ocupado buena parte de la agenda, junto al establecimiento de nuevos protocolos de colaboración en materia de Protección Civil, salud pública y vigilancia de pandemias.
Y, por último, pero no menos importante, la conexión vía AVE Sevilla-Huelva-Faro. Una reivindicación muy necesaria por y para la provincia.









