El 12 de septiembre, el diputado nacional del PSOE, Gabriel Cruz, hizo saltar las alarmas en el Gobierno y la Junta tras afirmar que la presa de Alcolea, actualmente paralizada, no iba a ser cedida al Gobierno andaluz por orden de María Jesús Montero.
Veintiocho días después, Cruz se desmintió a sí mismo y aseguró que no había hablado “de nada” con Montero. Lo último que hemos conocido del diputado socialista es un compromiso del Gobierno que no termina de materializarse.









