Hoy no fue una mañana de clases cualquiera en Gibraleón. Era el día en que las calles se hacían pequeñas, pero la fe se volvía gigante. La primera Semana Santa Infantil recorrió las calles olontenses, gracias al proyecto educativo ‘Semana Santa a mi altura’. Madres, padres vecinos y niños han sido protagonistas de esta procesión infantil, reflejo de la devoción desde la infancia.
El colegio Aurora Moreno de Gibraleón ha sido el punto de partida en la mañana de este jueves de una procesión infantil que no ha dejado indiferente a nadie. Cientos de personas, especialmente padres y madres, han contemplado el desfile de todas las hermandades que procesionan en Semana Santa pero en miniatura.
Se ha cuidado hasta el más mínimo detalle de cada cortejo, desde la indumentaria de cada hermandad hasta los exornos florales de cada paso.
Para la profesora Verónica Rodríguez, ‘alma mater’ de esta procesión infantil, todos los colegios de la localidad se han volcado para que esta iniciativa se haya llevado a cabo.
Esta procesión infantil, en la que han estado representados todos los colegios de la localidad, llega días antes de que Gibraleón se eche a la calle para seguir una Semana Santa cargada de historia y devoción.
La figura del capataz ha sido muy importante en esta procesión infantil, David y Erik han tenido la responsabilidad de que el paso del Cristo de la Sangre en miniatura haya procesionado con solemnidad y al mismo tiempo recogimiento.
En definitiva, esta procesión infantil ha hecho las delicias de todos y pone de manifiesto que la fe y la devoción nace en muchos a tempranas edades.









