Emigrantes y Huelva regresaron ayer a casa tras un intenso, al igual que emotivo, Rocío. Atrás quedan ya las arenas y la posibilidad de visitar a la Blanca Paloma en pocos minutos. Ambas hermandades volvieron a Huelva con la satisfación de haber vivido y disfrutado una nueva Romería, también marcada por las altas temperaturas, y devoción de sus hermanos.
Era el broche final. La Hermandad de Emigrantes y la Hermandad del Rocío de Huelva regresaron ayer a casa tras un Rocío esplendoroso.
Emigrantes era la primera de las hermandades de la capital onubense en hacer su entrada por la ciudad. Según la hora prevista y pasados por poco minutos la entrada, Emigrantes llegó a su capilla poniendo fin a El Rocío 2026.
Y una romería muy especial para Pepe Garrido, que la ha vivido por última vez como presidente de después de ocho años.
Por su parte, la Hermandad de Huelva llegaba a Comandancia de Marina anunciada por cohetes. Allí se produjo uno de los momentos más especiales de la jornada: el tradicional intercambio de varas. Juan José Gómez, Hermano Mayor de 2026, entregó el testigo a Miguel Ángel Flores, Hermano Mayor del próximo año, que reaccionaba así ante este instante.
Para este año, la hermandad incorporó como novedad un recorrido más corto por las calles de Huelva, con el objetivo de ganar tiempo y seguridad. Todo un éxito que celebraron desde la corporación. Un recorrido que les llevó a pasar por delante del monumento a ‘La Moni’.
Aún con la tímida luz del día, sobre las diez de la noche, el Simpecado de Huelva entraba en su casa hermandad, poniendo el cierre a un intenso y emotivo Rocío.









