El ciclo de conciertos de la Banda de Cornetas de Aracena, en la Sierra onubense, se despide en la recta final hacia la Semana Santa, tras recorrer varios municipios de la comarca. La música cofrade se consolida como una de las grandes expresiones de fe y tradición en la zona.
Suena el eco de las cornetas, el incienso comienza a impregnar las calles y la Sierra onubense se envuelve en la emoción contenida de la Semana Santa. La Banda de Cornetas y Tambores de Aracena ha puesto el broche final a su gira de conciertos de Cuaresma con una actuación en la iglesia de la Purísima Concepción de Galaroza. Un recorrido musical que ha llevado sus marchas procesionales por distintos municipios de la Sierra, coincidiendo con la recta final de estas fechas y consolidando su presencia como una de las formaciones más destacadas de la comarca.
El ciclo de conciertos ha permitido acercar al público un repertorio cargado de simbolismo, en el que la música se convierte en una forma de expresión de la fe y de contemplación de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada se vivió con el homenaje a un componente de la banda, natural de Galaroza, que recibió un reconocimiento por su trayectoria y compromiso. Tras este cierre, la formación afronta ya la Semana Santa, en la que acompañará a distintas hermandades en varios municipios de la provincia.









