Huelva celebró este jueves, Corpus Christi, la procesión del Santísimo Sacramento. La capital onubense se echó a la calle para acompañar a la Sagrada Custodia que, un año más, nos regaló momentos extraordinarios, sobre todo, a su paso por altares y balcones engalanados.
Hay tres jueves en el año que relucen más que el sol, y ayer, jueves 4 de junio, fue uno de ellos: Huelva celebró la solemnidad del Corpus Christi, y lo hizo con fe y devoción.
La ciudad, cristiana por excelencia —además de mariana—, se convirtió en una oración unánime en torno al Santísimo Sacramento. Calles engalanadas con altares y balcones, romero como símbolo de purificación y el Pan de los Ángeles, hecho alimento para los caminantes, fueron los elementos centrales de una tarde que, sin duda alguna, se encuentra cada vez más consolidada.

Tras la misa estacional de las 18:30 horas, celebrada en la Santa Iglesia Catedral y oficiada por D. Santiago Gómez Sierra, obispo de Huelva, comenzó la procesión de la Sagrada Custodia que, como es habitual, contó con un amplio cortejo en el que destacó la presencia de hermandades de gloria y penitencia.
Uno de los momentos más especiales del recorrido fue la llegada a la Parroquia de la Purísima Concepción, donde el Santísimo Cristo del Amor aguardaba la visita del por siempre bendito y alabado Jesús Sacramentado. Huelva puso así el broche de oro a unos cultos eucarísticos adelantados este año con motivo de la visita del Papa León XIV a España.









