El acuerdo entre la Junta de Andalucía y el Gobierno de España para ceder a la administración autonómica las competencias de la construcción de la Presa de Alcolea parecía avanzar sin problemas, hasta que Gabriel Cruz, preguntado hace dos semanas por Teleonuba, rompió un secreto a voces y aseguró que el compromiso del Ministerio para la Transición Ecológica era “firme”: «No había ninguna intención de ceder esas competencias».
Cruz, además, atribuyó la iniciativa de construir la presa a la líder del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero, contradiciendo lo pactado en las reuniones entre administraciones, incluida la celebrada —en privado— entre Montero, como vicepresidenta, y el presidente de Andalucía, Juanma Moreno. Encuentro que fue desvelado este jueves en el Parlamento de Andalucía por el consejero de Agua, Ramón Fernández Pacheco.
El Gobierno de Andalucía habla de “preocupación en mayúsculas” cuando solo restaría una reunión para cerrar el acuerdo. A Pacheco le «sorprende mucho que catorce días después (…) no haya salido nadie (…) a desmentir» al exalcalde de Huelva y actual diputado del PSOE en el Congreso.
La subdelegación del Gobierno en Huelva, hasta el momento y tras ser consultada por esta redacción, no ha desautorizado las palabras de Cruz, ni tampoco lo ha hecho el PSOE de Huelva a las puertas de la próxima reunión de la Junta con el Ejecutivo.
Es más, la líder de los socialistas onubenses, María Eugenia Limón, aseguró días después de las palabras de Cruz que el PSOE ratificaba sus declaraciones y afirmaba que van a «realizar la Presa de Alcolea». Todo esto es solo un capítulo más de una obra que lleva parada desde 2017.










