Desde el pasado 1 de enero de 2026 se encuentra en vigor la norma autonómica que establece deducciones en el IRPF de hasta 100 euros por gastos veterinarios.
Entre los que se encuentran aquellos derivados de la adquisición o tenencia del animal y están incluidas las vacunas, desparacitaciones, esterilización o tratamientos obligatorios.
Los propietarios de animales deberán justificar los gastos veterinarios con la factura de un profesional veterinario autorizado.










