El Sindicato de Enfermería Satse ha denunciado que, tras las últimas informaciones recibidas y su posterior análisis, se puede constatar la pérdida de empleo y desmantelamiento del sistema sanitario público en la provincia de Huelva, al contrastar que, el número de profesionales que se van a perder será de unos 85 en las categorías de enfermería, matronas y fisioterapia, con afectación también a otras categorías por lo que la cifra global es muy superior.
Los recortes propuestos pueden llevar a tiempos de espera más largos ya que se reducirá significativamente el personal disponible para atender a los pacientes, aumentando la carga de trabajo de los profesionales restantes, aumentando la probabilidad de efectos adversos y poniendo en riesgo la calidad de los cuidados.
Se advierte que la disminución en el número de profesionales no solo afectará a la atención hospitalaria con la sobrecarga y saturación en Urgencias, y el cierre de unidades hospitalarias, sino también los servicios de atención primaria y comunitaria con la suspensión de programas preventivos y educativos esenciales para la prevención de enfermedades y la promoción de la salud, así como el cierre de centros de salud en tardes y fines de semana.
Desde la organización sindical se apunta a la pérdida por centros sanitarios en la provincia de Huelva sería de unos 48 efectivos en los Distritos Sanitarios Huelva Costa y Condado Campiña, 21 en el Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez, 9 en el Hospital de Riotinto Norte Huelva y 7 en el Hospital Infanta Elena.
La irresponsabilidad de la Administración sanitaria podría llevar a colapsar el Servicio Andaluz de Salud, apunta el sindicato lo que, a su juicio, se pone en riesgo la salud y el bienestar de la población, confirmando el sindicato que ello sólo beneficia al sector sanitario privado que se nutre del rebosamiento planificado desde SAS.
El sindicato hace un llamamiento urgente a la Administración para reconsiderar estos recortes y buscar alternativas que no comprometan la atención al paciente. Además, insta a la ciudadanía a expresar su preocupación y oposición a estas medidas, que podrían desmantelar años de progreso en el sistema de salud.










