El PSOE onubense, con María Eugenia Limón como secretaria general y en descomposición total, alcanza unos mínimos nunca imaginados: 70 desertaciones desde hace años. Repartidos por toda la provincia. La última la del concejal Luis Albillo que les pilló por sorpresa y que los deja expuestos a que el PP de Pilar Miranda no los necesite para tomar decisiones.
La desbandada de concejales socialistas en los ayuntamientos de la provincia de Huelva no tiene fin. A la vista queda. Las dimisiones, abandonos y deserciones se acercan a las 70. La última la de Luis Albillo y desde el PSOE prefieren no hacer valoración.
Un asunto del que prefieren no pronunciarse, pero que han elevado hasta el ejecutivo federal que dicen «se está trabajando en ella y los tiempos los marca la dirección del partido».
Y es que el escándalo de Albillo era tan simple como «si no quiere formar parte del grupo, que entregue el acta y se le sucede a otro concejal o concejala», en palabras de Limón.
Ante esta situación el PSOE tiene que hacer números ya que la salida del último edil permite al equipo de Gobierno del PP, que carece de mayoría absoluta, establecer nuevos acuerdos que no tengan que pasar necesariamente por Vox.
Es complicado realizar el recuento total dada su amplitud, pero un listado de los miembros de grupos socialistas municipales en la provincia de Huelva que se han marchado se aproxima a los 70.
El debate que esta situación se encuentra generando en el seno del PSOE onubense es mayúsculo. En el punto de mira se encuentra su máxima responsable, la aludida María Eugenia Limón, aunque desde el grupo defienden no existir ninguna crisis, aunque los números -a la vista están- dicen lo contrario.









