El proceso de contratación del servicio de agua en Almonte vuelve a ser noticia. El PSOE habla de «oscurantismo» acerca del proceso de tramitación y denuncia el ocultismo por parte del gobierno de Francisco Bella que se niega a entregar toda la documentación solicitada. Por su parte, el grupo socialista dice que llegará hasta el final, llevando incluso el caso hasta los tribunales en caso de que fuera necesario para que asuman responsabilidades políticas quienes lo tengan que hacer.
El procedimiento para adjudicar el nuevo contrato del servicio de agua en Almonte -el mayor de su historia con un presupuesto cercano a los 215 millones de euros- ha vuelto a situar bajo el foco la gestión de las grandes licitaciones municipales. Desde el PSOE local hablan de «oscurantismo» sobre el proceso e incluso de corrupción.
Y es que la falta de transparencia en el trámite de contratación ha hecho que la oposición dude de que el proceso se esté llevando con todas las de la ley.
Y es que a esta empresa, según el PSOE, el Ayuntamiento no le ha exigido que presente los requisitos para la ley de contrato de servicio del sector público, así como que no aparezca en la mesa de contratación.
Y, aun así, el Ayuntamiento almonteño quiere continuar adelante. El PSOE no solo denuncia esta situación, si no que, y además, el Consistorio no les permita tener acceso a toda la documentación.
Y van a llegar hasta el final.
Esta denuncia del PSOE llega después de que la propia empresa Aqualia haya solicitado al Ayuntamiento que paralice el contrato del agua «por graves irregularidades», mientras que Bella defiende la «pulcritud en el proceso» y la presión de la ola de críticas sigue creciendo, pudiendo incluso llegar a ahogarle.









