La onubense Elena Fragio ha convertido una de las experiencias más duras de su vida en un libro cargado de emoción, superación y esperanza. Bajo el título ‘Adamuz, el último tren’, la autora relata en primera persona cómo vivió el grave accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero de 2026 y el largo proceso de recuperación que continúa afrontando.
Este jueves, Elena visitó el plató de ‘La Tarde’ de CanalcostaTV para presentar una obra que nació como una herramienta terapéutica durante su estancia en el hospital. Lo que comenzó como un diario personal, recomendado por los especialistas para ayudarle a gestionar el trauma, terminó convirtiéndose en un libro que ya ha visto la luz apenas veinte días después de iniciar su publicación.
Licenciada en Criminología, Elena viajaba a Madrid para presentarse a unas oposiciones de funcionaria de prisiones, el que era su gran objetivo profesional. Sin embargo, el accidente cambió por completo el rumbo de su vida. Las graves lesiones sufridas en la pelvis, el sacro y el pie, junto a una pérdida de audición que podría alcanzar hasta el 40 por ciento en ambos oídos, la obligaron a renunciar a ese sueño.
En las páginas de ‘Adamuz, el último tren’, la autora reconstruye con detalle los momentos de angustia vividos tras el siniestro. Permaneció consciente durante todo el accidente, atrapada entre la oscuridad, el ruido y la incertidumbre, una circunstancia que le permite narrar con precisión cada instante de aquella jornada. También dedica un espacio destacado a reconocer la labor de las personas anónimas que ayudaron a rescatar a los pasajeros heridos en los primeros momentos.
Tras varias horas de espera y una compleja evacuación, Elena fue trasladada al Hospital de Córdoba, donde permaneció ingresada, incluso en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), debido al riesgo de hemorragias internas. Comenzaba entonces una nueva batalla: aprender a vivir después del accidente. Más de cien días sin poder valerse por sí misma marcaron el inicio de una recuperación que aún continúa.
Lejos de centrarse únicamente en el dolor, el libro se presenta como un mensaje de agradecimiento, fortaleza y esperanza para quienes atraviesan situaciones difíciles. Elena asegura que eligió luchar cuando todo parecía derrumbarse y reivindica que las víctimas continúan enfrentándose a las consecuencias mucho tiempo después de que desaparezcan los focos mediáticos.
Con una mirada sincera y profundamente humana, ‘Adamuz, el último tren’ se convierte así en el testimonio de una superviviente que ha decidido transformar el sufrimiento en una historia de esperanza. Un relato que invita a reflexionar sobre la fragilidad de la vida, la importancia de seguir adelante y la capacidad de volver a empezar cuando todo cambia para siempre.









