La crisis interna que atraviesa Santiago Abascal comienza a pasar factura en las urnas. Las últimas encuestas, tanto a nivel nacional como en Andalucía, reflejan un retroceso en la intención de voto de Vox, en un contexto marcado por divisiones internas y tensiones entre sus principales dirigentes, que amenazan con debilitar la posición del partido en futuros comicios.
La división interna que sufre Vox a nivel nacional podría estar detrás de su caída en las últimas encuestas que se han conocido tanto a nivel nacional como en Andalucía. Y es que, entre los críticos del partido de Santiago Abascal existen dos nuevas tendencias.
Por un lado, en el entorno de Juan García-Gallardo, exvicepresidente de la Junta de Castilla-León, se aboga directamente por crear un nuevo partido tras tildar de “fracaso” la formación ultra de la que provienen.
Por otro, la corriente que lidera Iván Espinosa de los Monteros insiste en la convocatoria de una asamblea extraordinaria para recuperar los valores fundacionales de Vox. Junto a Espinosa de los Monteros se encuentran antiguos ‘pesos pesados’ de Vox entre los que se encuentran Javier Ortega Smith, al que la formación ha iniciado el proceso de expulsión de sus filas.
Esta crisis unido al bloqueo de Vox en aquellas comunidades en las que el PP no ha logrado mayoría absoluta podrían ser algunas de las causas de que la formación haya acelebrado su bajada en la intención de voto y haya perdido casi un punto en apenas un mes, mientras el PP se consolida en cabeza a nivel nacional.
Mientras tanto, en Andalucía la formación que tiene como candidato a Manuel Gavira bajaría en intención de voto hasta un 14,4% de los sufragios, según el último ‘CIS andaluz’.









