Regresa a Huelva el grupo de Bomberos Unidos Sin Fronteras que ha participado durante los últimos días en las labores de emergencia tras los terremotos de Venezuela. Después de una intensa misión de búsqueda, rescate y evaluación de daños, el equipo vuelve con la satisfacción del trabajo cumplido, aunque marcado por el impacto de la tragedia y por el cariño recibido de la población venezolana
Seis días después de partir hacia Venezuela, los integrantes de Bomberos Unidos Sin Fronteras ya están de vuelta en Huelva. En el Parque Municipal les esperaban familiares y compañeros para recibir a un equipo que ha trabajado sin descanso. Junto a ellos también ha regresado la perra de rescate que ha participado en las labores entre los escombros.

A su llegada, el presidente de Bomberos Unidos Sin Fronteras, Antonio Nogales, ha reconocido que el balance de la misión es positivo, aunque han podido comprobar la devastación del terremoto.
El mayor obstáculo llegó incluso antes de comenzar el operativo. (El cierre de los aeropuertos obligó al equipo a modificar completamente su ruta para poder acceder al país)

Pese al retraso, una vez en la zona afectada, el dispositivo se integró con los bomberos venezolanos para desarrollar las labores de rescate y coordinación sobre el terreno.
Más allá del operativo, los bomberos destacan especialmente el trato recibido por la población venezolana.
Durante toda la misión, el ritmo de trabajo ha constante, de forma ininterrumpida, realizando relevos y esperando únicamente la asignación de nuevas zonas de intervención.

Antonio Nogales reconoce que este tipo de intervenciones forman parte de la preparación de los profesionales de emergencias, aunque cada catástrofe deja una huella diferente y sirve para valorar lo que muchas personas pierden.

Aunque el equipo ya ha regresado a Huelva, la organización prepara ya una segunda fase de ayuda humanitaria para seguir apoyando a la población afectada por los terremotos.









