El incendio forestal declarado en Villanueva de los Castillejos el pasado lunes ha afectado a más de 5.000 hectáreas, muchas de ellas explotaciones de dehesa con un gran valor ecológico, económico y social.
El fuego ha arrasado fincas dedicadas a la ganadería extensiva, terrenos de pasto fundamentales para el ganado, puntos de agua, e instalaciones vinculadas a la actividad agraria, ganadera y cinegética.
Los agricultores onubenses, a través de Asaja, solicitan declarar el área afectada como «zona gravemente afectada«, petición que ha sido trasladada al ministerio de Política Territorial por parte de los alcaldes y alcaldesas de Villanueva de los Castillejos, San Bartolomé de la Torre y Gibraleón.









