La marisma de Doñana luce una imagen repleta de agua y vida tras las últimas lluvias registradas.
Tras la alerta naranja que estaba prevista para el día de ayer, el ayuntamiento de Almonte tenía desplegado todos sus recursos para hacer frente a las precipitaciones, aunque finalmente la cantidad de agua acumulada no ha sido la esperada.
Sin embargo, esa cantidad de agua, sumada a las abundantes precipitaciones de la semana pasada convierten a la marisma de Doñana en un espacio lleno de agua y vida que ya espera la llegada de algunas aves migratorias.
La marisma ocupa casi la mitad del Parque Natural de Doñana y por ello, es fundamental su conservación para mantener la diversidad de fauna, flora, vida y paisajes propios de este espacio.










